
Editorial: Vamos a hablar
Se ha afirmado recientemente que el mundo del síndrome de Down está inmerso en una revolución pacífica pero no menos radical que cualquier otra; porque ha sabido arrancar y sustituir la postura del «no» por la actitud del «sí». Del «no podrá hablar», «no podrá leer», «no podrá comprender valores»,



